El Campeonato Mundial de fútbol, el Mundial, la Copa del Mundo… o como quieran ustedes llamarlo, ya ha dado comienzo. Lo hizo el viernes pasadas las 16:00 horas (hora española) con el partido inaugural que enfrentó a las selecciones de Sudáfrica, la anfitriona, contra la selección mexicana. El resultado del encuentro fue 1-1, en el que México pudo ganar de haber querido pero parecía que no quería llegar al área contraria o que no sabía cómo llegar, y en el que Sudáfrica se valía de las contras (así metió su único gol) para batir la meta rival. Dos goles con los que se ha iniciado el llamado así por los medios de comunicación, ‘Mundial de África’.
Pero una cosa es que en los espacios deportivos dedicados al Mundial de Sudáfrica 2010, como en los de Cuatro (una cadena de televisión privada española), se diga que estamos presenciando el ‘Mundial de África’, en el que el continente africano por fin es el foco de noticias positivas, de noticias que no tengan que ver con matanzas entre etnias; con dictaduras militares que se derrocan y se reponen y después se vuelven a derrocar para volver de nuevo a reponerse; con los niños soldados que son arrancados de la infancia por la ferocidad de la guerra y que no tienen entre sus manos un camión de juguete, sino un fusil… Una cosa es que se venda esta moto en los medios de comunicación, y otra muy distinta es que sea verdad.
No estamos presenciando el ‘Mundial de África’, que se supone que supondrá el renacer del continente, o el nacimiento del continente en sí mismo alejado del colonialismo y del imperialismo, alejado de la opresión de las naciones europeas como Portugal, Francia o la Inglaterra Victoriana, alejado de las matanzas indiscriminadas de un rey belga como Leopoldo II en un Estado que se llama, aunque dé pena que se llame así por la situación que vive, la República Democrático del Congo. No estamos presenciando la voz firme que África ofrece al resto del mundo, que África ofrece a los estadounidenses, demostrándoles que la fuerza no es únicamente la militar; que África ofrece a los europeos demostrándoles que la superioridad de unas razas humanas frente a otras es una falacia peligrosa que sólo provoca el derramamiento de sangre y la aniquilación de unos hombres, mujeres, niños y ancianos a manos de otros en pro de un darwinismo social execrable.
No estamos presenciando nada de esto. El ‘Mundial de África’ no es en absoluto lo que algunos medios de comunicación quieren hacernos ver. Este Mundial es el Mundial de Sudáfrica 2010, y a pesar de la inseguridad y los peligros que vive parte de la Humanidad que ha llegado del resto del planeta al país de Nelson Mandela, da la casualidad de que la FIFA ha elegido un país adecuado para acoger la cita mundialista, una cita que se da como un reloj, cada cuatro años, vayan las cosas mejor o peor. Da la casualidad de que Sudáfrica es uno de los países africanos más occidentalizados, y salvo por un par de detalles como puede ser el clima o la fauna, además de la cantidad de hombres, mujeres, niños y ancianos de color negro que viven en Sudáfrica, se podría decir que Europa no está muy lejos de Sudáfrica, parece más bien que Sudáfrica es como un Estado perdido de Europa, demasiado alejado como para tenerlo en cuenta como parte del propio continente europeo (algo parecido a lo que sucede con Israel, pero ya sabemos que los israelitas son el pueblo elegido de Dios, así que sobre este tema es mejor no decir nada, no vayamos a enfadar a Dios y a los israelitas).
¿Por qué ha elegido la FIFA que el Mundial de este año 2010 se dispute en Sudáfrica en lugar de escoger otros países más africanos que europeos, más africanos que occidentales, más negros que blancos? ¿Por qué no ha escogido Zimbabwe, o Camerún, o Ruanda, o Etiopía, o Sudán, o Namibia, o Mozambique? ¿Acaso si el Mundial se disputa en uno de estos países, africanos al igual que Sudáfrica, incluso más, el Mundial no podría haberse definido como el ‘Mundial de África’? Es una duda que me viene a la cabeza, a ver si alguien me la resuelve. Porque me parece que tan africanos son todos los países mencionados, y muchos otros, como Sudáfrica. Pero se ha elegido Sudáfrica. Y eso que Namibia y Mozambique, entre otros, tienen frontera con Sudáfrica, así que no se hubiesen ido muy lejos de haber escogido uno de estos dos lugares en lugar de Sudáfrica. Pero no, por poco…
Quizá lo estuvieron pensando en la FIFA. Este Mundial de Sudáfrica 2010 va a conseguir que el continente africano salga a flote y desaparezca ese pequeño halo que rodea a África, esa pequeña sensación de atraso que vemos los occidentales y los europeos cuando hablamos de África. África es un continente hermoso, es un continente como todos los demás, pero lo hemos abandonado a su suerte. No lo ha abandonado Dios (éste parece haber abandonado a Israel, a los pobres israelitas ya ni se les permite matar turcos, antes las cosas no eran igual), lo ha abandonado el hombre. El mismo hombre que estableció pequeñas partes de su Imperio en este continente, ha extraído todo lo que ha podido de él, y como un niño que juega un par de días con un juguete nuevo, parece que cuando ha agotado todas sus posibilidades de divertirse o de obtener beneficios, lo dejó a un lado. Eso sí, igual que el juguete se abandona roto o semirroto, el continente africano se ha abandonado con todas sus enfermedades, con todos sus millones de muertos a causa del SIDA, con todas sus guerras, con todos sus niños convertidos en asesinos, con todos sus dictadores que mueren y matan, con toda la hambruna, con todas las guerras civiles… que para el que no lo sepa, continuarán a partir del día 12 de julio, el día siguiente al último del Mundial de Sudáfrica 2010 (la final se juega el 11 de julio).
Este Mundial de Sudáfrica 2010 no es el ‘Mundial de África’ ni lo será. El Mundial ha facilitado la construcción de estadios de fútbol, de un IBC para la prensa internacional, ha facilitado puestos de trabajo (temporales) para una parte de la población sudafricana. Ha facilitado todo esto y más. Pero sólo a Sudáfrica, sólo a una parte de la población sudafricana. En un reportaje emitido en Cuatro, si no me equivoco, un ciudadano sudafricano, no sé si un cargo político o un miembro de una ONG, siento no poder aportar este dato, decía que en Sudáfrica hay unos 5 millones de enfermos de SIDA. Si recuerdo bien el número, son unos 5 millones. ¿Este Mundial de Sudáfrica 2010 lleva aparejado el envío y suministro del tratamiento que evite la muerte de estos enfermos? La respuesta, por desgracia, es que no.
Y si nada se va a solucionar en Sudáfrica, mucho menos en el resto de países africanos donde sigue habiendo malaria, SIDA, hambruna, guerras civiles… todo esto mientras de vez en cuando se emite en televisión algún reportaje, se escribe algo en la prensa o se habla un poco por la radio. Y nada más, no se aportan soluciones por parte de los países que tienen la posibilidad y el poder de mejorar la vida de los africanos. Una vida que no se mejora con el entretenimiento que supone un Mundial de Fútbol, por mucho que se pueda vender a favor de esta causa.
Por eso después de este Mundial, África seguirá siendo África, exactamente igual que antes de empezar, el viernes 11 de junio, el Mundial de Sudáfrica 2010. Eviten que les mientan, eviten creer la mentira del ‘Mundial de África’.

Tienen toda la razon y me uno a su pensar,despues de este mundial que a sido solo un antidoto para tranquilizar el gran mal que atraviesa este pais,solo un adormecimiento para el dolor de la calidad de vida de la gente africana,africa seguira siendo africa,en medio de hambruna,plagas,muerte y sobre todo pobreza espiritual.