El Corredor del Henares (incluida la ciudad de Alcalá de Henares) vivió sus peores momentos el día de los atentados terroristas del 11 de marzo del 2004 (el 11-M). La ciudad se convulsionó aquél día, primero con las explosiones de los trenes que salieron de Alcalá de Henares, después con el hallazgo de una furgoneta… El 11-M fue uno de esos días que provoca que se nos ponga la carne de gallina por el terror que se vivió, por el miedo y la angustia. Es uno de esos días que provoca lágrimas al recordar aquella masacre, y al recordar toda la mierda que se ha vertido, política y mediáticamente hablando (utilización política de los atentados y una de las peores batallas, por no decir la peor, que se ha producido entre los medios de comunicación de derechas y los de izquierdas).
Es imposible para cualquier persona que viva en España desde antes del 11-M, imposible para cualquier ciudadano español y extranjero que haya tenido conocimiento sobre estos atentados, olvidarlos. Cualquier noticia, cualquier novedad, cualquier comentario u opinión sobre el 11-M nos devuelve a aquella mañana del mes de marzo, tres días antes de unas Elecciones Generales que según muchos nunca habría ganado José Luis Rodríguez Zapatero (del PSOE) de no ser por aquellos atentados que revolucionó la opinión pública, que revolucionó a parte de los votantes, que nos hizo vivir momentos escabrosos con las imágenes de los trenes emitidas por las cadenas de televisión (se comparó con el tacto estadounidense al no emitir imágenes del mismo tipo tras los atentados del 11-S en Nueva York), y que todos recordaremos siempre por las dos vías de investigación (una de las cuales señaló a ETA, aunque después el por entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, lo desmintió).
La banda terrorista ETA fue la que, en primer lugar, recibió todas las sospechas. Y en un primer momento cuando no se sabe qué ha pasado, todo es incertidumbre y ETA monopoliza los atentados terroristas, es lógico pensarlo. No es lógico decir primero que ha sido ETA y después desmentir lo que se ha dicho, pero debemos reconocer que si en España se produce un atentado terrorista todos vamos a pensar que ha sido ETA. Hasta que la Cadena Ser (emisora de radio del Grupo PRISA, emisora de radio con la mayor audiencia en España) informó sobre la autoría de los atentados: no había sido ETA, sino unos terrositas suicidas ligados a Al Qaeda, al terrorismo islámico. ¿El motivo de los atentados? La participación de España en la Guerra de Irak, iniciada por el presidente de EE.UU., George Bush, acompañado por el primer ministro británico Tony Blair y por el presidente del Gobierno español, José María Aznar, en la famosa foto de las Azores. Aquella información cambió la Historia de España y nos hizo entrar en una de las épocas más asquerosas que hemos vivido (la más asquerosa que he vivido yo al menos, los más viejos seguramente podrán decir que el terrorismo de Estado de los GAL fue más asquerosa, o que el franquismo fue más asqueroso, pero al menos en democracia el futuro después del 11-M se nos ha ido de las manos).
Pues bien, cuando el tiempo va pasando, después de haberse celebrado un juicio que no ha dejado contenta a parte de la prensa de derechas (con El Mundo a la cabeza, seguido de otros medios como Libertad Digital o esRadio, la nueva emisora de Federico Jiménez Losantos, César Vidal y Luis Herrero tras irse de la Cadena Cope), ya que según estos medios los autores intelectuales de los atentados no se sabe quiénes son, ya que según Federico Jiménez Losantos se han destruido las pruebas que incriminan a ETA (y los responsables son el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la Cadena Ser o La Pasionaria), volvemos otra vez a la polémica relacionada con todo lo que esté relacionado con el 11-M. Esta vez no ha sido por ninguna declaración de ningún político, ni por ningún vídeo de terroristas islámicos, ni con el imán de ninguna mezquita; esta vez es por una noticia publicada en la edición digital del Diario de Alcalá (y suponemos que también en la edición impresa, no tengo ningún ejemplar impreso para verlo pero seguramente también) en la que se informa del inicio del rodaje de una película sobre el 11-M en Alcalá de Henares.
Más en concreto en el Paseo de la Estación y en el interior de la propia estación de RENFE de Alcalá de Henares. La polémica no se ha suscitado por la noticia en sí, como medio de comunicación que es el Diario de Alcalá sólo ha informado sobre el rodaje. La polémica viene dada por los comentarios de los lectores de la edición digital de este diario. El 11-M ha dejado muchas secuelas, no sólo unos doscientos muertos. Ha dejado secuelas físicas y psicológicas en los supervivientes de los atentados, en aquellas personas que viajaban en los trenes donde explotaron unas bombas. Y también en los familiares, allegados y amigos tanto de las víctimas mortales como de los heridos. El 11-M fue el día que cambió la Historia de España, para bien o para mal (la verdad es que decir que fue para bien es una canallada porque no ha habido nada bueno relacionado con aquel día). Fue el día en el que partidos políticos y medios de comunicación (más la ciudadanía partidaria de una ideología o de otra, consumidores de unos medios de comunicación o de otras) se han tirado los trastos a la cabeza, han tenido un comportamiento deleznable, miserable y asqueroso, y en el que las víctimas de los atentados, los heridos, los familiares de los heridos… están casi olvidados por la sociedad. Eso da mucha pena y llega a un grado de asquerosidad que no se puede aguantar. No podemos confiar en que nadie, ni políticos ni medios de comunicación, hayan hecho todo lo posible por superar los atentados (es como otra Guerra Civil, tras la de 1936, cada uno la utiliza con unos fines concretos y al final todo lo que pasa tiene que ver con la Guerra Civil y con que unos son unos cabrones y unos hijos de puta y con que otros son unos santos y no tienen la culpa de nada).
Ése es el gran problema, en parte, ése es uno de los puntos más importantes de la polémica. Por supuesto, el tema sentimental, el tema moral y ético tiene mucho que ver. ¿Es ético o moral rodar una película sobre el 11-M después de haber pasado menos de 6 años desde los atentados? Para muchas personas no. No es el primer caso de unos atentados terroristas que se convierten en película, en ficción (después de ser, desgraciadamente, realidad), porque los atentados del 11-S se han llevado al cine, con la película World Trade Center, dirigida por Oliver Stone. Ahora en España se está haciendo lo mismo, y el máximo responsable de la producción es Radio Televisión Española (RTVE), es decir, el ente público. Aunque no se ha comunicado oficialmente por parte de RTVE, la película parece que se llama Tres días de marzo, y que es una película para televisión. Desde comienzos de esta semana hay cámaras de rodaje, micrófonos… en la estación de RENFE, que en un primer momento provocaron la curiosidad de las personas que pasan a diario por la estación para coger el tren. Ahora, al saber de qué se trata, puede que a más de uno ya no le pique la curiosidad, y que por el contrario, se le ponga mal cuerpo al recordar aquellos tres días en los que los atentados terroristas provocaron las Elecciones Generales más convulsas que se recuerdan en España (por no decir la más convulsa). Unas Elecciones Generales que ganó el PSOE, muchos que dicen que gracias a los atentados del 11-M, porque si no Mariano Rajoy, el candidato por el PP, las hubiese ganado; otros dicen que el PSOE se aprovechó y promovió manifestaciones públicas con el famoso SMS del “Pásalo”. Sea cual sea la verdad (como siempre los ciudadanos no vamos a saber la verdad sobre estos temas, los medios de comunicación tienen unos intereses, los políticos tienen otros, y los ciudadanos acabamos siendo marionetas en manos de unas personas que nos dominan para desgracia nuestra), no es nada agradable volver a recordar aquellos días. Y este rodaje de nuevo nos hace recordar lo que no podemos, de por sí, olvidar.
También es cierto que no podemos olvidarnos de lo que pasó. No es como que nos olvidemos de que un día nos levantamos primero apoyando el pie izquierdo en el suelo. Esto es mucho más grave como para olvidarlo. Lo que hay que hacer es no remover el pasado con fines lucrativos, con fines políticos, con fines ideológicos. Por este motivo muchos pueden estar preocupados sobre la “objetividad” que pueda mostrar la película sobre la realidad que todos sabemos que sucedió (otra cosa es de lo que se nos está ocultando sobre lo que de verdad pasó).
Esperemos que esta película no caldee los ánimos sin motivo alguno, esperemos que no se utilice nunca más, como se ha venido utilizando hasta ahora, tras casi 6 años desde que se produjeron los atentados, estos acontecimientos horribles espeluznantes que nos hace sentir un puño en la garganta impidiéndonos hablar y un nudo en el estómago impidiéndonos digerir lo que sucedió e impidiéndonos perdonar a todos aquellos que han utilizado, utilizan y utilizarán el 11-M en beneficio propio.
La película ya está rodando en Alcalá de Henares. Salvo que haya una orden no se va a parar. Es una película, y por tanto los ciudadanos tenemos poco que decir a este respecto para que se pare el rodaje (salvo que, como parece ser, sea una película de RTVE, que entonces pagamos con los impuestos y sí tenemos voz y voto para pararla o para criticarla lo máximo posible si se pasan de la raya).
Por el momento la polémica está servida. Y si la película se utiliza con algún tipo de fin partidista o ideológico, rebajando al más bajo y mísero nivel moral y humano por parte de los responsables, no tendrán perdón de nadie, salvo de los que sean tan rastreros como ellos.
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