Si hay una característica que debe definir al Rey de España, Don Juan Carlos I, ésa es la neutralidad política. Es decir, que no debe ser ni de derechas, ni de izquierda, ni de centro. Así de claro, porque de lo contrario sería un follón, cada cuatro años el Rey tendría que cambiar la chaqueta, dependiendo de la ideología del ganador de las Elecciones Generales. Y si ya de por sí hay que aguantar que todavía tengamos una monarquía hereditaria reinando en España (a los que la monarquía no nos gusta), sólo faltaría que el Rey tuviese voz y voto en aspectos políticos. Si esto se produce lo primero que nos puede suceder es que volvamos al absolutismo, y bastante jodidos estamos los españoles con los políticos como para que el Rey fuese absolutista.
El Rey está para lo que está: para sancionar las leyes -que aún las sigue sancionando, debe ser que si no las firma no tienen valor, manda huevos-, para viajar por el mundo junto a la Reina a costa de los impuestos de los españoles, para dar el discurso de Navidad de todos los años, para dar premios como el Cervantes y para poco más. Una de sus funciones no está meterse en política, ni tener escándalos políticos. Ninguno. Cero. Con las otras funciones que tiene ya se puede decir que se gana sus millones de euros anuales, y la cifra es demasiado alta. Es un hombre muy ocupado, todos los días se levanta pensando en qué país tiene que visitar, en qué ley tiene que sancionar y en qué traje se tiene que poner para salir guapo en las fotos (ahora ya ni se levanta para afeitarse, que se nos ha dejado barba, si es que no se la ha afeitado todavía, y claro, el Príncipe Felipe, como buen sucesor, se la tiene que dejar crecer también -la barba-, porque un Rey de España sin barba o sin bigote no vale una mierda).
Este miércoles día 2 el Rey tendrá que arreglarse más de lo que se ha arreglado en toda su vida. Más incluso que el día de su coronación; más incluso que el 23-F; más incluso que los días de las bodas de sus hijos. Este miércoles es un día especial para nuestro Rey: recibe un premio concedido por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, una fundación que tiene un nombre que inspira confianza. A una persona le dices por primera vez en su vida, sin que tenga conocimientos previos sobre ella, el nombre de esta fundación y te dice que le parece cojonudo, si la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales concede un premio -más en concreto el Premio de la Libertad- al Rey de España se merece un aplauso. No puede ser tan malo, mucho menos si el premio es de la libertad, el ser humano tiene pocas cosas más preciadas que la libertad -la libertad, la paga de Navidad, el sexo de la luna de miel y poco más-.
Pero no nos precipitemos demasiado, porque la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales suena muy bien así: pero si utilizamos las siglas y la llamamos FAES, y mencionados que es un think thank (laboratorio de ideas) de la derecha ultraconservadora y que su presidente es el señor José María Aznar… aquí ya tenemos que echarnos a temblar. José María Aznar, el mejor presidente de la democracia para el Partido Popular (también es verdad que el PP sólo ha tenido un presidente en la corta historia de la democracia en España, y lo más cerca del poder que ha estado antes ha sido con las cartas ministeriales del señor Manuel Fraga, durante la dictadura franquista… joder, qué panorama), un millón de veces mejor que José Luis Rodríguez Zapatero. Porque aunque se pueden decir muchas cosas contra José María Aznar (se le puede decir que es un extremista, se le puede decir que es un lameculos que se acercó a George W. Bush por intereses, se le puede decir que es un sinvergüenza por colaborar en la Guerra de Irak…), pero debemos tener en cuenta que invitó a comer a los miembros de Caiga Quien Caiga, los de la mejor época, la primera de Telecinco. Y teniendo en cuenta la caña que le dio CQC a José María Aznar, hay que quitarse el sombrero con Aznar.
Y ya está, tampoco nos pasemos piropeando al señor Aznar (salvo para decirle que los que no tenemos un cuerpo de puro hierro sentimos envidia de su escultural figura) que es malo irse tan a la derecha, te puedes salir de la carretera y pegarte una hostia (lo mismo que si te vas demasiado a la izquierda). Al menos José María Aznar ha tenido un detalle con el Rey y le ha concedido este Premio FAES de la Libertad… un detalle que según ha titulado el periódico digital El Plural, adalid de la objetividad periodística y del alejamiento político que deben tener los periódicos, es un premio envenenado. Y es que parece ser, se rumorea, dicen por ahí, que el Rey y José María Aznar no se llevan muy bien… claro, el Rey es de izquierdas, ya se ha dicho en más de una ocasión, y José María Aznar no utiliza la mano izquierda ni para escribir a ordenador, él utiliza siempre la mano derecha y escribe tan rápido como los taquígrafos del Congreso de los Diputados, que estos van a toda hostia y escriben con las dos manos (a veces incluso escriben lo que dicen los políticos desde la tribuna antes de que los políticos hablen, con eso se dice todo).
Recordemos algunos precedentes en las relaciones entre el ex presidente José María Aznar y el siempre neutral Rey Don Juan Carlos. Año 1998, el Rey quiere visitar Cuba, y no es para practicar el turismo sexual sino para conmemorar el 100 aniversario de la llegada de la libertad a la isla (y reforzada con la dictadura comunista de Fidel Castro, y con la anterior de Batista, grandes libertadores del mundo no reconocidos todavía por la sociedad, pero algún día sí lo serán, tanto como Kant lo ha sido por introducir en la filosofía el giro copernicano). Al amigo Aznar no le gustó un pelo y declaró en la Cadena COPE que su Majestad iría a Cuba cuando lo tocase ir. Y es que como se ha escrito en el artículo de El Plural, José María Aznar y Don Juan Carlos nunca tuvieron química; fue una pareja que jamás pudo disfrutar de una cena romántica a la luz de las velas azules del PP con forma de cigüeña -algunos pueden pensar que les pega más la forma de aguilucho, dejémoslo simplemente en cigüeña y no nos metamos en líos innecesarios- bajo la luz de la luna, escuchando la brisa del mar y las olas chocando sobre los acantilados… Qué romanticismo se ha perdido entre estos dos hombres, si todavía se dan prisa, ahora que gobierna José Luis Rodríguez Zapatero y es legal el matrimonio homosexual, aún pueden reconducir su relación, aún están a tiempo.
¿Qué importa si en el pasado José María Aznar le jodió un viaje a Cuba a su Majestad? Esas son rencillas que con el tiempo se olvidan, heridas que cicatrizan, como las de la Guerra Civil. ¿Acaso alguien menciona ya, a 2009 que estamos, la Guerra Civil y las heridas del conflicto bélico? Nadie, ni jueces, ni políticos, ni descendientes de las víctimas, ni asociaciones ciudadanas, ni periodistas, ni legisladores… Eso ya está olvidado, y seguro que el Rey ya no se acuerda del viaje frustrado a Cuba. Al igual que seguro que José María Aznar ya no se acuerda del encuentro que mantuvo Don Juan Carlos con la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE cuando se cumplió la mitad de la legislatura con mayoría absoluta de la que gozó el ex presidente del Gobierno. El día más indicado para que el Rey y Aznar se reúnan, el día más indicado para que el Jefe del Estado y el Jefe del Gobierno -el mejor Jefe del Gobierno que ha tenido España- se reúnan, y va el Jefe del Estado y se reúne con la oposición socialista. En aquel entonces al hombre del bigote, como los niños de la familia que vive de vecina de La Moncloa definían a José María Aznar, no le gustó mucho ese detalle. Pero pelillos a la mar, ahora FAES le concede al Rey el Premio FAES de la Libertad, y como dice El Plural los ultraderechistas jalearán al monarca español y todos se hermanarán en una fiesta que ríanse los asistentes de las fiestas en la Mansión Playboy. Bueno, de hecho los cabecillas de la trama Gürtel han llamado a unas cuantas putillas para que alegren la fiesta.
Eso sí, el Rey, muy católico él (no tanto la hija que quiere la nulidad matrimonial, de la que se ha hablado en esta misma sección), no se dejará llevar por la juerga generalizada de tanta putilla suelta por el Teatro del Canal de Madrid, y se mantendrá al margen de la fiesta posterior. Si se queda es sólo para tomar un par de canapés o canapeses, beberse un par de vinitos en compañía de Aznar (que no bebe, pero cuando bebe le da por hablar de conducir, pero seguro que no ha conducido un Ferrari, como sí lo ha hecho Francisco Camps) y listo. Es posible que ni haya palabras amistosas entre ambos, simplemente se darán las manos, el Rey pronunciará otro de sus famosos discursos, esperemos que esta vez deje hablar a los demás cuando a los demás les toque, a pesar de que el hombre más importante de la fiesta va a ser él, y después de la fiesta a La Zarzuela, que a la mañana siguiente tiene que llevar a los nietos a siete colegios diferentes y se tarda un rato. Los demás si quieren que se queden hasta el amanecer, pero Su Majestad no puede, los españoles no le pasamos la pensión para que se la gaste en juergas con putillas, para eso que nos invite a los demás (y para que las mujeres no se enfaden, además de putillas que paguen a unos boys, así todos pillan cacho).
Y seguramente, para mantener las apariencias, la plana mayor del PP, que estará presente en el acto, tampoco pueda. ¿Se imaginan a Mariano Rajoy ligando con una putilla, hablándole de su niña? Con lo que corta el rollo que te hablen de los hijos que tienen las personas con las que estás ligando, ahí te baja todo, la líbido y la borrachera, de golpe. No, Mariano Rajoy hará como el Rey, se irán junto temprano y pasarán de las putillas, será lo mejor. Y es mejor para José María Aznar, que si hay putillas, que no es seguro que las haya, pero que si la organización del evento corre a cargo de quienes ya sabemos hay muchas posibilidades de que sí las haya, también se aleje del hedonismo. Sus abdominales son un imán para las mujeres, pero en casa está esperando Ana Botella y mucha gracia a lo mejor no le hace ver a Aznar llegando a las 7.00 a.m a casa con la camisa desabrochada, la bragueta de los pantalones bajada, sin zapatos y oliendo a perfume barato (¡qué gran expresión despectiva la del perfume barato!). Los demás si quieren que mojen, pero al menos estos tres -Aznar, Rajoy y el Rey- a palo seco toda la noche, lo único húmedo que van a tener en sus bocas van a ser las copas de vino, champagne, casera o agua; nada más.
Sobre todo el Rey, porque como Jefe del Estado, neutral políticamente hablando, que es no se puede permitir irse a ese tipo de fiestas más propias de una película de universitarios estadounidenses que griego no sabrán, pero de griegos y de alfas y betas saben un rato. En la Constitución Española se dice que el Rey tendrá un suelo procedente de los impuestos, y que la cantidad estimada se repartirá de forma libre -como el despido-, y que no hace falta rendir cuentas a nadie, por mucho que los republicanos de ERC se empeñen todos los años; pero no dice nada de perder la compostura. Por lo que si los ultraderechistas (o fachas, como se quiera decir) quieren mantear a Su Majestad, cuidado por varias razones: la primera es que se le puede caer la corona; la segunda es que la neutralidad política del Rey se iría a tomar por culo si el jueves por la mañana los periódicos publican una foto del Rey riéndose a carcajadas mientras es manteado por Aznar, Rajoy y todos los miembros de la FAES, con putillas desnudas dando brincos de alegría y banderas con aguiluchos por doquier. Si la prensa de izquierdas (más de izquierdas que El Plural casi no hay nadie, un medio de comunicación, como se ha dicho antes, imparcial absolutamente en cuanto a ideología política se refiere, y para los malpensados los diputados y demás miembros del PSOE que escriben en El Plural en realidad no son del PSOE, son sus hermanos gemelos que han robado la identidad de los políticos sin que éstos, ni el director de El Plural, Enric Sopena, se enteren; así que si leen este post que vayan a denunciar a la policía, corran, corran) ya ha dado caña por este premio, ¿qué pasaría si se publica una foto del Rey manteado? Por Dios, el viernes en Sálvame irían las putillas a contarlo todo, y a DEC, que es mucho más serio, iría algunos de los invitados, pero no putillas, que a ese programa van personas de mucho prestigio y no barriobajeros, eso se quedan todos en Telecinco.
Pero bueno, con caña o sin caña el Rey acudirá por educación, es un hombre educado y recogerá el premio. Envenenado o no, como se ha publicado en El Plural, y con el riesgo de joder la neutralidad político del Jefe del Estado o sin él. Para nivelar la balanza, eso sí, estaría bien que una fundación comunista diese otro premio al Rey, también de la libertad. Así al menos no habría atisbos de que el Rey tira demasiado a la ultraderecha. Porque si al menos el Rey no tuviese ninguna relación con la ultraderecha, bueno, pues podríamos pensar que no pasa nada. Pero claro, teniendo en cuenta que es Rey porque Francisco Franco (que del centro no era) lo nombró su sucesor, pues siempre da que pensar que algo huele a chamusquina.
Por el bien de la neutralidad política del Rey, y sobre todo por el bien de España, que esta frase gusta mucho a los nacionalistas españoles, más bien que no haya incendio. Y si lo hay ya veremos las llamas el sábado en La Noria, donde Enric Sopena seguramente tenga mucho que decir.
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