¿Os imagináis que uno de los dos equipos se pusiera a defender las dos porterías, la suya y la del contrario, en un partido de fútbol? En una competición llamada Shell Caribbean Cup, una competición para selecciones de las Antillas, ocurrió. Está competición no fue nunca muy conocida pero siempre quedará para la historia el partido jugado por las selecciones de Barbados y Grenada como uno de los partidos más raros de la historia del fútbol.
La historia de este partido es la siguiente. En el partido se enfrentaban estas dos selecciones. En el partido se jugaban pasar o no a la siguiente ronda. La ventaja la llevaba Grenada. Aunque perdiera por uno pasaba. Barbados necesitaba ganar por una diferencia de dos goles. Las reglas del torneo eran que si se acababa el partido en empate habría prórroga y en caso de marcar en la prórroga cada gol valía doble.
Hasta aquí todo normal, lo extraño comienza ahora. Faltaban pocos minutos para que acabara el partido. Barbados ganaba 2-1 y necesitaba un gol más para pasar de fase. Lo intentaron y al ver que no conseguían anotar otro tanto tomaron una medida. Se metieron un gol en propia puerta. Empatarían el partido a 2 y se la jugarían en la prórroga.
Al ver esto, los jugadores del Grenada intentaron durante los minutos finales marcar otro gol, daba igual donde fuera, en la portería de Barbados en la suya. Hay que recordar que aún perdiendo de uno pasaba Grenada. Pero Barbados se dio cuenta de lo que intentaban y se puso a defender las dos porterías, la suya y la Grenada ante los constantes ataques de Grenada.
El partido acabó en empate a 2 y se fue al tiempo de descuento. Lo que ocurrió en ese tiempo es más lógico. Barbados consiguió marcar y puso el marcador 3-2, con el valor doble de los goles de la prórroga 4-2. Barbados conseguía lo que intentó por todos los medios, pasar de ronda. Lástima que en la siguiente cayeran eliminados.
