Hoy finaliza el Festival de Cine de San Sebastián en su 57ª Edición. Para las personas interesadas en las propias películas participantes los días de mayor importancia son aquellos en los que se proyectan las películas; para otros lo mejor es ver a sus actores y actrices preferidos (Brad Pitt, Robert Duval, Naomi Watts…); para otros es esperar cada día hasta que van llegando los galardones. Y por encima de todos los premios, los de la Sección Oficial.
El premio más importante del Festival (la Concha de Oro a la mejor película) ha sido en esta edición para City of life and death, de Lu Chuan. Esta película narra los enfrentamientos bélicos que han vivido China y Japón, las atrocidades de cualquier guerra, el odio entre los humanos, un odio que lleva a matar a otras personas porque son de otro país, porque son de otro color de piel. En el año 1937 se produjo la masacre de Nankín, donde el Ejército Imperial Japonés mató a cientos de miles de civiles. El director Lu Chuan quiere que se recuerde estos acontecimientos para los que pasa el tiempo y provoca el olvido de las atrocidades pasadas. Esta película está rodada en blanco y negro por una razón: el respeto a las víctimas. Así la ha afirmado el director Lu Chuan. Como el tiempo borra los colores la película tenía que ser en blanco y negro.
El cine español ha tenido varios premios en este Festival de Cine de San Sebastián. Tras el inicio del Festival en el que se habló de lo que no se tuvo que hablar (recuérdese la rueda de prensa de Quentin Tarantino y Brad Pitt), el cine ha cobrado la importancia que debe cobrar en cualquier Festival (aunque pueda parecer frívolo el cine en conjunto debe ser más importante que una estrella por sí sola, se llame Brad Pitt, Julia Roberts o George Clooney). Por eso lo que realmente interesa al final, o al menos debe ser así, son los premios que se otorgan a las películas.
La mujer sin piano es una película española que tal vez guste o no guste. Posiblemente tenga una buena acogida por la audiencia y hará una buena recaudación. O no. Pero en este Festival de Cine de San Sebastián ha conseguido la Concha de Plata al mejor director, que ha recaído en Javier Rebollo. Esto quiere decir que la película es buena, que hay motivos para ir a verla (porque además ha recibido la Mención Especial del Premio TVE Otra Mirada. Otra película española que ha recibido un Premio es Los condenados, del director Isaki Lacuesta. Este film ha recibido el Premio Fripesci. Y hay una película española que ha recibido varios premios, una película que tiene una peculiaridad poco habitual en el reparto.
Las personas que sufren la enfermedad del síndrome de Down pueden hacer vida normal en la medida que tienen un mayor o menor porcentaje de discapacidad. Pablo Pineda tiene síndrome de Down y es actor. No sólo eso, hoy ha recibido en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián la Concha de Plata al mejor actor por su papel en la película Yo, también, dirigida por Antonio Naharro y Álvaro Pastor. Este galardón que ha recibido Pablo Pineda se completa con el recibido por su compañera de rodaje, la actriz Lola Dueñas, ganadora de la Concha de Plata a la mejor actriz; con la Mención Especial en el Premio Signis; y con el Premio de la Asociación de Donantes de Sangre de Guipuzkoa. Esto convierte a Yo también en la película española más premiada del Festival.
Por último, para terminar hay que mencionar el Premio Especial del Jurado a la película francesa Le refuge, del director François Ozon; el Premio del Jurado a la Mejor Fotografía, otorgado a Cao Yu (City of life and deaht); y el Premio al Mejor Guión a Andrews Bowell, Melissa Reeves, Patricia Cornelius Christos Tsiolkas (Blessed).
Todos estos premios son los más destacados de las 57ª Edición del Festival de Cine de San Sebastián (recogidos en la página web del Festival), que finaliza hoy, y en lo que respecta concretamente al cine español se ha resaltado que Yo también ha obtenido cuatro premios, entre ellos la Concha de Plata al Mejor Actor, que ha recaído en el actor con síndrome de Down, Pablo Pineda.
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