Estoy cansado de que sólo los políticos puedan volar en aviones Falcon (que proporciona a sus usuarios una comodidad y seguridad que más quisiera Iberia) y en helicópteros cada vez que quiero moverme desde mi casa hasta el lugar donde me da la real gana. Joder, ¿por qué sólo los políticos como el Presidente del Gobierno -sea José María Aznar o José Luis Rodríguez Zapatero-, o los ministros como Mariano Rajoy, pueden hacerlo? No es justo, me opongo a que los políticos utilicen por la cara los aviones militares, los aviones Falcon o como se llamen.
Pongámonos en situación: José María Aznar está cansado de vivir en Madrid y decide coger un helicóptero de las Fuerzas Armadas para ir a no sé qué finca. Pues como es el Presidente del Gobierno y el vuelo no se lo paga él mismo, lo hace. Y todo el mundo feliz. Eso sí, cuando el Presidente del Gobierno ya no es del PP, sino que es José Luis Rodríguez Zapatero, los dirigentes del PP ponen el grito en el cielo por la utilización en campaña de un avión militar. Pero no pasa nada, el Presidente del Gobierno nombra a los Vicepresidentes para algo: para guardarle las espaldas. Y María Teresa Fernández de la Vega es Vicepresidenta, así que argumenta que Zapatero viaja en Falcon porque es más seguro. Y es verdad. Es más seguro viajar en un avión del Ejército que en uno de Air Nostrum (de la compañía Iberia) de los que hacen el recorrido Madrid – Santander. Que con las hélices producen un ruido que a mi amigo Carlos le resulta insoportable. Y si mis amigos viajan descontentos en un avión, yo me niego a pensar que ese avión es seguro. Así lo he visto este mediodía en La Sexta Noticias.
No lo podemos negar, los políticos tienen un morro que se lo pisan. Como ellos y sus Partidos Políticos deciden que se van a presentar a Presidente del Gobierno, creen que tienen el derecho (por su seguridad, por supuesto) de viajar en aviones militares. Y lo que es peor: cuando lo hacen ellos siempre hay un buen motivo, pero cuando es el otro quien lo hace es una mala decisión y una burla a los ciudadanos. Una burla es, porque la misma seguridad se merece el Presidente del Gobierno que todos los ciudadanos, coño, que para eso se dice que todos somos iguales ante la Ley (y claro, algún listo me dirá que ante la Ley sí, pero como el Ejército nos protege, el Presidente del Gobierno nos da seguridad y nos gobierna con su sapiencia -sobre todo sapiencia y conocimiento en otros idiomas, que los políticos españoles te pueden hablar una hora en español y de repente cambiar al francés, al inglés o al italiano de manera magistral-, es mucho más importante la seguridad del Presidente del Gobierno. Por supuesto que sí. Es mucho mejor que los políticos viajen seguros a que los ciudadanos que van a votar viajen seguros. Porque lo más importante es la seguridad de los políticos, no la seguridad de los ciudadanos.
Pero hace ya algunos años que no trago con la isonomía (todos los ciudadanos iguales ante la Ley) que nos quieren encasquetar. A ver qué tiene de isonomía la inmunidad diplomática de la que gozan los políticos. Porque para un ciudadano de a pie la inmunidad diplomática es un concepto de elite, que sólo privilegia a los políticos que se perpetúan en el poder. Pero a un ciudadano le dices que los que gozan de inmunidad diplomática y los que no tienen que pagar una deuda de varios millones de € a un banco, y tú, que estás con el agua al cuello porque te han despedido por culpa de la crisis, que no puedes pagar la hipoteca y con un banco -el tuyo, el de toda la vida, el que te da la seguridad financiera que necesitas para no pegarte un tiro- que no te va a perdonar ni un mísero céntimo… sí, que ese político y tú, sois iguales ante la Ley, y lo menos que hace es darte una patada en el culo o decirte que no le jodas.
¿Todos los ciudadanos somos iguales ante la Ley? Bueno, pues siguiendo la misma Ley que siguen los políticos para viajar en helicópteros y aviones militares (por seguridad), yo voy a ir mañana al Aeropuerto Militar de Torrejón de Ardoz, y como soy igual ante la Ley que José María Aznar y que José Luis Rodríguez Zapatero, no me pueden poner impedimentos para viajar en un avión militar de esos tan chulos que tienen aparcados en los hangares. Y si me lo niegan llamo a Baltasar Garzón, que en cuanto se quite de encima la denuncia por prevaricación, seguro que me defenderá. ¿Por qué? Pues porque todos (incluso los jueces, los banqueros y los políticos) los ciudadanos somos iguales ante la Ley, tenemos los mismos derechos.
Y como los políticos están ejerciendo su derecho (que no tengo ni puñetera idea de dónde está escrito) de viajar en aviones militares, más cómodos y seguros que los aviones de pasajeros de Iberia, British Airways o Ryanair, porque de lo contrario no viajarían en aviones militares, yo también quiero viajar en un Falcon. Porque mi seguridad no es menor que la de los políticos, que para eso es mi vida la que está en juego cada vez que me subo a un avión, y no la de un político. Porque los políticos deben saber una cosa: los que terminan votando son los ciudadanos, y si los ciudadanos mueren en aviones menos seguros que los militares (bueno, siempre y cuando no sea Trillo quien esté al mando del Ministerio que controla los vuelos), acabarán por no tener personas que les voten.
Así que si quieren mi voto que me dejen volar en aviones militares. Si los políticos pueden, yo también.
Fuente:
La Sexta Noticias
